Hace ya dos años que en México aumentaron los impuestos sobre los refrescos un 10 algo que de manera directa ha contribuido a la disminución de las ventas y de manera indirecta a la disminución de la tasa de obesidad del país.
Esto extrapolado a cifras viene a ser una disminución del 12% en el consumo de bebidas azucaradas gaseosas, y como consecuencia ha aumentado el consumo de agua embotellada casi un 6%. Si lo llevamos a los hogares mexicanos esto se convierte en un consumo medio de 4.2 L mensuales menos si lo comparamos con cifras anteriores a la subida de los impuestos.
Hemos decidido destacar esta noticia ya que es reseñable el hecho de que los mexicanos son de los pueblos con mayor tasa de obesidad, diabetes y nos parece tanto correcta como interesante la medida ya que ayuda en cierto modo a prevenir estas enfermedades y contribuye a que la sociedad sea más sana y lleve una alimentación más saludable, puesto que la abundante cantidad de azúcar que contienen estos refrescos son altamente nocivos para las personas si se consumen en grandes cantidades.
En relación a nuestra reflexión añadimos un comentario llevado a cabo por la AHA (Asociación americana del corazón) “México ha abierto el camino para que otros países reduzcan el consumo de bebidas azucaradas y ha mostrado que los impuestos son una estrategia efectiva para facilitar que se elijan opciones más saludables”.
http://www.clikisalud.net/en-mexico-los-impuestos-sobre-los-refrescos-parecen-bajar-las-tasas-de-obesidad/
http://www.heart.org/HEARTORG/



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